Fabiana camino hacia el saguan, mientras su hermanita hacia sus nececidades, pero ............................. mas pronto que decir ya, el silencio fue interrumpido por un desgarrador grito que retumbo en las viejas paredes haciendo que Fabiana sintiera los pelos de punta y que las piernas le pesaban como un quintal, aun asi recorrio la gran distancia que la separaba del inodoro para auxiliar a Manuelita.
Cuando por fin llego, la infeliz niña yacia en el piso con los ojos desorbitados, la expresion desencajada y las manos crispadas, valbuciendo con dificultad "alli, alli. alli, ........alli...... su hermana mayor la sacudia preguntandole una y otra vez.............. Queeeee!!!!!, queeeeeeee!!!!!!! queeeeeeeeeeeee!!!!!!!!!!!!!
Los momentos pasaron lentos, mas lentos que la cuarema, hasta que por fin entre sollozos dijo: La mano peluda!, la mano peluda! esa misma que Fabiana vio caminando como araña desapareciendose ante su vista en una grieta, pero no dijo nada para no asustarla mas.
El Domingo la llevaron a la Iglesia para sacarle el susto con agua bendita.
Desde ese dia en adelante jamas fue al baño de la Escuela.
Este incidente se fue repitiendo una y otra vez, tal parece que solo a las niñas se les aparecia y desde esa vez hasta ahora y cuando ya se les va olvidando dicen que todavia aparece en los baños de todas las escuelas de niñas la horrenda y negra MANO PELUDA.
Todas aquellas niñas que estudiaron como yo en los 70,s en Jalapa con seguridad se recordaran el panico que sentiamos de ir solas al baño y no me dejaran mentir que le teniamos terrorrrrrrrrrrrrrr!.